Irminsul, o más correctamente, el Irminsul, era uno de los símbolos más importantes de los pueblos nórdicos en la antigüedad y en la edad media, en concreto de los sajones, que lo consideraban sagrado y a él acudían en busca de aliento y fuerza espiritual. Era un símbolo de vida y de valor, al que recurrían sobre todo antes de las batallas y cuando pasaban por situaciones de gran dificultad.

Una de las principales fuentes para su conocimiento data de las crónicas de Carlomagno, cuando éste, en plena expansión de sus territorios, se decide a destruir el Irminsul en el año 772 d.C., e infligir así un duro castigo moral a los sajones. Se sabe que destruyó un gigantesco pilar levantado sobre bloques de piedra en Externsteine, un complejo megalítico que destaca por este  tipo columnas de roca, situado en un bosque en el corazón de Alemania, la selva de Teutoberger, en la región de Renania.

Sobre el origen del nombre, se discute si bien es la “Columna de Irmin”, siendo Irmin el nombre de un dios germánico desconocido, o simplemente alude a “columna gigante”. Parece cierto que había un Dios llamado Irmin que puede ser identificado con Tyr/Teywaz o identificado con Heimdal.

La religión nórdica se caracteriza por una dualidad muy similar a otros pueblos indoeuropeos, simbolizada por dos caracteres antitéticos. Esta dualidad encierra el carácter pacífico, moderado y estabilizador de la autoridad superior de un lado  y el aspecto tumultuoso, apasionado, desintegrador incluso, del otro. En esta mitología se representa por la pareja Tiwaz-Wodanaz o Tyr-Wotan   o Tyr- Odín.

El dios Tyr, hijo de los gigantes Hymir y Frilla, representa el lado apacible, ordenado y sacerdotal de la soberanía. Es el dios que reconcilia a los hombres, pero posee a su vez un carácter belicoso ya que es el que concede la victoria en las batallas.

Él es el que rige el Thing, la asamblea jurídica y política de los pueblos germánicos, y es preciso tener en cuenta que en esta cultura, la batalla no solo es la acción sangrienta, sino un conflicto que se desarrolla sobre bases jurídicas, con un lugar y una fecha citada de antemano, y que muchas veces, el duelo judicial podía sustituir a la batalla propiamente dicha.

 Los pueblos germanos no combatían como los celtas, de frente, gritando, en bloque y a lo bestia, sino que lo hacían con un orden determinado y siguiendo rituales y códigos de conducta. La batalla en sí misma no era comprendida como una carnicería, sino  un medio de determinar cuál de los dos adversarios defendía la causa más justa.

 Tyr posee una espada mágica, Tyrfing, la espada maldita. Cuando los dioses obligan a los enanos Dvalin y Durin a forjar con el oro sagrado del Rin los distintos objetos mágicos y se los reparten, a Tyr, como dios de la guerra y la batalla, así como de la justicia, le corresponde la espada Tyrfing. Esta espada poseía el poder de cortar como si fuese tela el acero y la roca, y no se oxidaba ni deterioraba jamás. Pero los enanos, enfurecidos contra los dioses por verse obligados a forjar las armas sagradas, maldijeron cada uno de los objetos que forjaron. En concreto, a esta espada le otorgaron el siniestro don de acabar con una vida cada vez que era desenvainada. También acabaría con la vida de su propietario si no se desenvainaba en una lucha justa. Así lo que en principio solo fue una maldición, en las manos del dios de la guerra justa, se convirtió en un don, mientras fuese él quien la esgrimiera. Así armado,  Tyr es uno de los pocos dioses que sobreviven al Ragnarok, según la profecía de la vidente, y el que devolverá la justicia al nuevo mundo que se creará después.

Al igual que Sowellu o Sól, Tyr es uno de los pocos dioses representados en las runas. La suya es Teywaz, la runa que representa la energía masculina y el principio activo dando como resultado el ansia de conquista. Teiwaz es la Runa de la valentía, la dedicación y la confianza absoluta en los propios recursos. Es la representación del guerrero espiritual, aquel que se guía por su código de rectitud y cuyo principal combate es contra sí mismo.

 

Por su parte, Heimdal se ha identificado con Yggdrasil y Jormungand. En la cultura nórdica existe una fuerte vinculación entre los hombres y los árboles. El primer hombre y la mujer fueron creados a partir de los árboles. Yggdrasil es el árbol sagrado y Heimdal el dios de los hombres, de la sociedad humana; el árbol Yggdrasil es el vínculo entre el mundo, un puente. Sin embargo, Heimdal es el guardián del puente, y este dios vive en Himinbjörg, la montaña del cielo, en el que podemos reconocer fácilmente un concepto central, similar a la Ur-Welt, la tierra original, o el árbol del mundo. El verdadero significado de este nombre, Heimdal, es un misterio, pero es seguro que da una idea del pilar.

En los países germánicos, las columnas se elevaron a menudo en lugares simbólicos (cruce de caminos, centros urbanos). En Inglaterra se les suele denominar como cruz del mercado, pero en Alemania estas columnas fueron llamadas IRMINSÄULE (Irminsul) o Roland Saule. Es una alusión a Roland, el héroe de Roncesvalle, amigo de Carlomagno.

Externsteine ​​ha sido modelado por la naturaleza como un santuario. Está constituido por siete grandes bloques de roca arenisca de unos 30 metros, dominando un pequeño lago.  Todavía podemos ver la base cuadrada, donde el Irminsul se situó en la parte superior del bloque principal. Justo debajo de la parte superior de este bloque principal, tenemos un santuario al aire libre (pero podemos ver las huellas del techo probablemente destruido por los hombres de Carlomagno).

Un agujero perfora la pared oriental, de forma curiosa, pues en la madrugada del solsticio de verano, el sol pasa a través de este agujero y llegar a tocar la pared opuesta. En dicha pared, el sol recrea de repente la forma de una daga, luego de una espada y, finalmente, una lanza.

Parece que el recinto sagrado de Externsteine ​​se ha utilizado durante al menos cuatro mil años, desde la prehistoria, que habría sido utilizado como un observatorio astronómico. Toda la configuración – y, curiosamente, la configuración natural – prueba que marca el movimiento de los astros, los eclipses, y las fechas del solsticio. Además, cerca de  Externsteine ​​(a unos 4 km), hay otro lugar sagrado al parecer dedicado a la luna, Oesterholz (ver el nombre de la diosa de la primavera Ostara / Eostre), que sería el equivalente lunar de la Externsteine ​​solar.

Por último, Yggdrasil e Irminsul, ambos símbolos de la centralidad y estabilidad, son representaciones de los ejes cósmicos que atraviesan el mundo. El lugar preciso del paso de los ejes se llama Thula. En el cielo, es la estrella del Norte, la estrella Polar.

Bibliografía y Recursos Web:
Donado Vara, Julián y Echevarría Arsuaga, Ana: La Edad Media I (siglos V-XII). Madrid: Editorial Universitaria Ramón Areces, 2009
Kinder, H. et al.: Atlas histórico mundial: de los orígenes a nuestros días. Madrid: Akal, 2007.
Ladero Quesada, M. A.: Historia Universal. Edad Media. Barcelona: Vicens Vives, 1987
Fossier, R.: La Edad Media. Barcelona: Crítica, 1988.

Imágenes:
http://mythology.wikia.com/leiadomina.blogspot.com
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3 Comentarios

  1. Historia y Mitología, una dualidad presente en todas las culturas, que en el caso de los pueblos septentrionales de Europa, en general, y de los Escandinavos, en particular, resulta especialmente bella, y atrayente como pocas.

    Al Norte, siempre, al Norte… Far, far North…

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