Si tenemos en cuenta que el 2005 ha sido uno de los más secos en España en los últimos 60 años, según afirman los expertos, (el Año Hidrológico 2004-2005 sólo registró una precipitación de 403,4 l/m2 de media en la Península Ibérica siendo su valor medio normal de 699 l/m2 en el que se acumularon en promedio sobre el territorio nacional un déficit de 250 l/m2, según datos del Ministerio de Medio Ambiente), comprenderemos que la sequía en la Región de Murcia y en el Campo de Cartagena ha sido una de las más fuertes que se han experimentado desde la década de los cuarenta del siglo XX. Si además, en los mapas del Instituto Nacional de Meteorología, Ministerio de Medio Ambiente, nuestra área de estudio está calificada por estaciones astronómicas como: Invierno Frío, Primavera Muy Cálida, Verano Extremadamente Cálido y Otoño Cálido, la sequía de 2005 se acrecentó por las temperaturas que produjeron una fuerte evaporación, sobre todo en primavera, verano y otoño, que es cuando más necesidad hídrica necesitan las plantas, cultivos de regadío, frutales y la vegetación, por lo que el estrés medioambiental estuvo asegurado.

Para comprender tal magnitud exponemos los datos pluviométricos que nos proporciona para Murcia y para varias Estaciones Meteorológicas del Campo de Cartagena la página web: www.carm.es/econet, datos proporcionados a su vez por el Centro Meteorológico Territorial de Murcia del Instituto Nacional de Meteorología. De los que observamos que en Murcia la precipitación total de este año 2005 fue de 195,9 l/m2 y la media de las Estaciones Meteorológicas del Campo de Cartagena fue de 209,5 l/m2, precipitaciones como vemos muy escasas según las fuentes citadas. En este sentido, confeccionamos dos tablas con dichos datos: 

Tabla 1

Precipitaciones  de  Murcia. Año 2005

E

F

M

A

M

J

Jl.

A

S

O

N

D

Total

3,4

42,7

7,4

13,1

1,5

ip

Ip

14,9

62,4

5,5

38,2

10,2

195,9

Fuente: Centro Meteorológico Territorial de Murcia. Econet. Carm. Elaboración propia.

 

Tabla 2

Precipitaciones del Campo de Cartagena. Año 2005

Estaciones Meteorológicas

E

F

M

A

M

J

Jl.

A

S

O

N

D

Total

Cartagena C.

6,3

64,7

14,0

9,8

0,8

0,4

0,0

4,2

39,7

2,2

63,3

15,4

220,8

Cartagena P.

2,3

54,6

9,4

2,3

2,3

0,0

0,0

4,1

15,7

4,8

45,1

4,6

145,2

Salinas C.P.

11,4

47,4

16,2

2,5

4,1

ip

0,0

65,9

27,9

1,7

25,4

7,5

210,0

Pozo Estrecho

0,0

48,5

13,7

11,4

0,0

0,0

0,0

47,3

35,0

0,0

76,0

14,1

246,0

El Algar

4,4

48,0

7,3

11,5

0,0

0,0

0,0

19,0

51,0

2,0

76,5

6,5

226,2

F. Álamo CHS

4,2

41,5

8,8

11,6

0,4

0,0

ip

0,5

38,3

6,6

30,2

13,7

155,8

Los Martínez

4,0

34,5

9,5

13,0

0,0

0,0

0,0

0,0

45,5

11,5

36,5

10,0

166,5

Corvera

5,0

40,5

17,0

19,0

1,0

1,0

0,0

2,0

49,0

12,5

37,5

18,5

203,0

San Javier

11,1

33,5

8,8

7,3

2,0

0,0

ip

56,6

59,0

4,5

45,1

8,5

236,4

S. Pedro Ay.

9,0

24,2

5,5

10,0

1,3

0,2

0,1

41,4

51,6

13,7

53,5

4,4

215,1

S. Pedro IOE

7,3

31,4

5,5

8,0

0,6

ip

ip

49,4

38,2

4,0

54,4

4,3

203,1

Torre Pa T. B

6,5

52,1

11,8

7,8

2,3

0,0

0,0

72,5

69,0

3,2

47,5

13,5

286,2

Fuente: Centro Meteorológico Territorial de Murcia. Econet. Carm. Elaboración propia.

Observaciones: Siglas utilizadas para las estaciones Meteorológicas: Cartagena C. (Cartagena Ciudad), Cartagena P. (Cartagena Puerto), Salinas C.P. (Salinas de Cabo de Palos), F. Álamo CHS (Fuente Álamo CHS) Los Martínez ( Los Martínez del Puerto), S. Pedro Ay. (San Pedro del Pinatar Ayuntamiento), S.Pedro IOE (San Pedro del Pinatar IOE), Torre Pa T.B. (Torre Pacheco “Torre Blanca”)

 

De las dos tablas se desprende que, tanto en Murcia como en el Campo de Cartagena, las precipitaciones fueron extraordinariamente exiguas, muy por debajo de la media de precipitaciones del período 1980-2004 del Campo de Cartagena, que fue de 291,9 l/m2, de por sí ya menguadas, lo que reafirma la secular sequía del entorno cartagenero y la del año 2005 tanto en el Campo de Cartagena como en la región murciana.

La aridez extrema que padece el Campo de Cartagena está inmersa en la sequía que experimenta el Sureste, especialmente la región de Murcia, Alicante y Almería, y en general, la mayor parte de la Península Ibérica; en este sentido, vamos a hacer referencia a la sequía que se produjo en el año hidrológico 2005 como ejemplo de la importancia y la influencia que tiene tanto la escasez de precipitaciones como las elevadas temperaturas que se han producido en este fenómeno climático; de este modo, nos apoyamos en la información del diario regional La Verdad del día 22 de junio de 2005 que informa que la sequía de este año amenaza con graves problemas socioeconómicos, medioambientales y agrarios, así señala “que los regantes murcianos y alicantinos dependen del agua del Tajo y han advertido al Gobierno central que la catástrofe está asegurada si no reciben un desembalse de 120 hectómetros3 para este verano”. Las pérdidas en el sector agrario “crecen día a día” y en lo que va “de año hidrológico ya se han perdido 14.575 empleos, mientras que la producción se ha reducido en un 52,5 %”.

El Sindicato Central de Regantes del Trasvase Tajo-Segura envió un amplio informe a la Presidencia del Gobierno de la Nación “reclamando medidas urgentes para salvar el arbolado, puesto que la producción hortícola ya se considera anulada por la falta de agua”. Las repercusiones más importantes de la sequía en la cuenca del río Segura, “y sólo a lo que atañe a los 147.255 hectáreas que dependen del agua del Tajo, demuestran que desde el pasado mes de octubre se han dejado sin plantar 15.448 hectáreas debido a la merma de envíos desde los pantanos de Entrepeñas y Buendía”. Si se compara la situación actual con la campaña del año 2000-2001 en la que se pudo disponer del máximo de desembalses autorizados por la ley la producción total se ha reducido en un 52,5 %. Es decir, ha bajado de 3 a 1,4 millones de toneladas. A la vez, la renta agraria ha disminuido pasando de 1.515 millones de euros a 640 millones. El tercer indicador negativo es el relativo a los puestos de trabajo. El Sindicato de Regantes señala “que en un año óptimo de aportaciones, los modernos regadíos del Trasvase Tajo-Segura son capaces de generar 86.000 empleos, la mayoría de mano de obra inmigrante; sin embargo, en lo que va de año hidrológico no se ha llegado a los 43.000 puestos de trabajo”. Por otra parte, las mismas fuentes indican que se pretende salvar las 97.000 ha de arbolado del total de la superficie regable. En 1994-1995, por otra fuerte sequía, se perdieron 14.000 hectáreasde cultivos leñosos. Aunque se aplique el agua solicitada, ésta sólo servirá para un riego de “socorro”, salvando el arbolado pero no la producción. Se ha calculado que las pérdidas afectaron a 61.315 hectáreas de cítricos; 16.747 hectáreasde frutales de hueso y 21.000 hectáreasde cultivos leñosos. El Consejo de Ministros del Gobierno español concedió, de los 120 hectómetros cúbicos solicitados, 82 hectómetros cúbicos para el Sureste español (de los cuales 43 fueron para regadío) dejando disconformes  tanto a los regantes manchegos como  a los murcianos. En el caso de la provincia de Murcia, en la Vega Alta del Segura queda agua; sin embargo, se han tenido que eliminar parcelas de melocotoneros, para derivar el agua a la Vega Media, pero al llegar a Murcia capital también se han suprimido parcelas de arbolado para poder regar otros cultivos de regadío.

Según el Instituto Nacional de Meteorología (INM) las previsiones para los meses de julio, agosto y septiembre de 2005 acerca de las temperaturas medias, eran que éstas subirían dos grados por encima de lo habitual en buena parte de España, como así fue, lo que agravó más la sequía, señalando que las previsiones a medio y largo plazo son preocupantes. La situación, pues, es grave, según el modelo de predicción estacional del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo. También indica que la primavera de 2005 ha sido una de las primaveras más secas que se recuerdan, provocando una situación aún más grave en el Sureste de España, zona bien necesitada de agua. Durante esta primavera las cuencas del Segura y Júcar han visto reducidas sus reservas de agua en 341 hectómetros3, lo que supone cerca del 20 % (17,7 %) con respecto a lo que tenía almacenado al acabar el invierno. El estado de los Embalses de la Cuenca del río Segura estaba en julio de 2005 al 12 % de su capacidad.

Afirman los expertos, también, que el año 2005 es el de mayor sequía en España desde hace 60 años.  Las últimas noticias que tenemos del Sindicato Central de Regantes, respecto a la sequía es que “no hay agua y el problema es muy grave a corto y medio plazo y que se debería permitir utilizar el agua de los mantos freáticos” que en la actualidad están prohibidos tanto en el Campo de Cartagena como en la Comunidad Autónomade Murcia. Por otra parte, las zonas donde se asientan los regadíos del Trasvase Tajo-Segura del Sureste español tienen una media anual de 301,3 l/m2  en el período 1940-1980, y de 291,9 l/m2 en el período 1980-2004, y una temperatura media que oscila en torno a los  18-19 º C; según los cálculos del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura y del INM la evapotranspiración anual supera en algunas zonas los 1.000 mm., y una vez aplicados los índices de Emberger y Thornthwaite, el área del sureste se clasifica como árida o semiárida. En las áreas naturales la vegetación es muy abierta; la densidad de cobertura es escasa y la producción de biomasa es muy pequeña, por lo que el suelo está muy escasamente protegido. Además, como la distribución de las precipitaciones es irregular, siendo muy escasas éstas y muy concentradas en el tiempo con un alto poder erosivo, el efecto conjunto sobre los suelos provoca una pérdidas en los  mismos, que han sido estimadas en torno a las 100 T/ha.

El Campo de Cartagena y en general la Cuenca del Segura se caracterizan por la alternancia de precipitaciones extremas en episodios puntuales y prolongados períodos de sequía que alcanzan su punto álgido en dos o tres años de los ciclo de 6-7 años. A su vez, la fuerte termicidad provoca la mineralización y pérdida de materia orgánica del suelo degradando los mismos y aumentando la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera, incrementando, por ello, los efectos del cambio climático. Como soluciones para evitar todo ello debemos destacar el mantenimiento e incremento de las zonas de regadío, que paliarían los efectos erosivos y la desertificación, resultando, según los científicos, una verdadera y efectiva barrera frente al desierto; así  mismo, se reduciría el efecto invernadero al actuar los cultivos como sumideros de CO2 como indica Amestoy Alonso, J. (2001). Hay que recordar que una hectárea de regadío equivale a diez hectáreas de bosque (los bosques emiten humedad, oxigeno, actúan como núcleos de condensación y son sumideros de dióxido de carbono), por ello, junto a una política de aumento de los regadíos insistimos e insistiremos, que las montañas, que hoy se encuentran con nula o casi nula masa forestal, que circundan el Campo de Cartagena deben ser, prioritariamente, repobladas.

Debemos hacer constar que los regadíos de las áreas del Trasvase Tajo-Segura, en cuanto a tecnologías de regadío, se encuentran a la cabeza mundial; al respecto, señalar un nuevo paso en cuanto a las últimas tecnologías de riego, así el riego por goteo subterráneo que permite la disminución de pérdidas por evaporación así como la disminución de fertilizantes y plaguicidas; también hay que destacar los cultivos hidropónicos con control climático y reciclaje de la solución  nutritiva y recuperación de la condensación y escasa agua de lluvia. Es prioritaria la incorporación inmediata de las nuevas tecnologías informáticas que permiten el control volumétrico y la distribución equitativa de los recursos, para garantizar un uso eficiente del agua, con el máximo respeto al medioambiente y el menor coste para las asociaciones de agricultores. Indicar, también, que el año hidrológico 2004-2005 es el tercero más seco en la cuenca del río Segura de los últimos 75 años, sólo superado por los dos de la sequía de 1993-1995 según fuentes de la Confederación Hidrográficadel río Segura. Las aportaciones, según dichas fuentes, al río Segura de octubre a mayo de este año sólo alcanzaron los 132 hectómetros cúbicos, volumen que no se recordaba desde 1930.

La titular del Ministerio de Medio Ambiente de la Nación, Cristina Narbona, ante el descenso de agua en España, según fuentes de La Verdad (23 de junio de 2005), lanzó un mensaje de tranquilidad en el Senado, y observó, por ejemplo, que los habitantes y turistas de 77  municipios de Alicante y Murcia tenían ya garantizado el suministro gracias a la puesta en marcha de la planta desalinizadora de San Pedro del Pinatar, cuya puesta en marcha se  adelantó a este año 2005. En esta planta hubo problemas de emisión de salmuera a la pradera de posidonia (tipo especial de algas), superando los niveles de alerta de salinidad, estos se produjeron los días 17 y 21 de junio paralizándose la actividad, con registros de 38,6 y 38,45 gramos de sal por litro; según el Director del Programa de Vigilancia Ambiental, el profesor de la Universidad de Alicante, José Luis Sánchez Lizaso, los niveles de sal no deben sobrepasar los38,4 gramosde sal por litro, ya que estas algas no lo soportarían. Estos problemas fueron puntuales y la desalinizadora sigue funcionando.

Dentro del contexto de la sequía de 2005 indicar que el Consejo de Ministros del Gobierno español aprobó la concesión, el 30 de septiembre de 2005, de 39 Hm3 de agua del Trasvase Tajo-Segura para consumo humano para la región de Murcia y abrió la puerta para un nuevo trasvase para el regadío. Ante esta situación las distintas asociaciones de agricultores  expresaron su preocupación, ante la persistente sequía, sobre las más de 147.000 Has de cultivo en regadío de la región de Murcia, señalando que se van a perder por falta de agua 4 millones de árboles. En este sentido en el Campo de Cartagena sólo quedan vivos el 30 % de los almendros y otro tanto está ocurriendo con los limoneros, según la asociación de agricultores de la comarca. Ante las quejas de los regantes, la Ministra de Medio Ambiente se  comprometió con ellos en llevar una propuesta al Consejo de Ministros del día 21 de octubre para conceder un pequeño desembalse para regar de entre 10 y 15 Hm3, avisando a los regantes que será un anticipo de los 60 previstos para ese año; a la vez estudiará el uso del acuífero de Calasparra para los regadíos y la apertura de más pozos. El Consejo de Ministros del día 21 de octubre concedió para riego 18 Hm3 para el Trasvase Tajo-Segura. Por su parte la Mancomunidad de los Canales del Taibilla prevé la obtención de 150 Hm3 anuales con la desalinización, de los que una parte será para abastecer a la población y otra para regadío, según noticias de La Verdad (15 de octubre de 2005), asegurando que para finales del año hidrológico 2006-2007 el Taibilla dispondrá de unos 72 Hm3.

Sin embargo, no se puede desligar la sequía del Campo de Cartagena y de la Cuenca del Segura, con la sequía que está sufriendo también el resto de la Península Ibérica, ya que ésta  es general en el todo el país (con la excepción de parte de la Cornisa Cantábrica). A modo de ejemplo señalamos que a la fecha del 30 de septiembre de 2005, los embalses de Entrepeñas y Buendía que abastecen el trasvase Tajo-Segura se encontraban bajo mínimos con tan sólo el 8-9 % de agua del total de su capacidad; en esta fecha la cantidad de agua en dichos embalses era de tan sólo 150 Hm3, lo que agrava todavía más la situación de estas áreas; es evidente, que mientras no llueva abundantemente en la cabecera del Tajo y se recuperen los embalses la situación va a persistir; pero no se puede estar siempre a merced de la climatología, como en otros tiempos, por aquello de que la “pertinaz sequía” era el mal de la economía y del país; por tanto se deben buscar soluciones a través de un consenso sobre el uso del agua, sobre todo cuando desde hace muchos años se conocen estos problemas de sequía, porque  el problema de los trasvases va a seguir persistiendo, a no ser que se derive, en nuestra opinión, agua de río Duero por los pasillos del Sistema Central a los embalses citados cuando sea necesario y desde allí aprovechando la infraestructura ya existente de canales del Trasvase Tajo-Segura, que abarata los costes, continuar con un mayor aporte de agua trasvasada a la Cuenca del Segura para regadío de cultivos y consumo humano.

Fragmento del libro “La comarca del Campo de Cartagena. Dependencia climática y Biodiversidad. Retos y Realidades” de José Amestoy Alonso, editado por la Editorial Áglaya de Cartagena.

4 Comentarios

  1. Muy interesante artículo, que merece más de una reflexión, aunque por parte de los sectores implicados seguirá la lucha por ver quien se lleva el gato al agua.

    Repoblar todos los montes que rodean el Campo de Cartagena aumentaría sensiblemente la pluviometría de esta tierra, aunque conseguir un manto forestal adulto llevaría bastante tiempo, y el problema requiere soluciones más inmediatas, pienso, pues, que no podremos prescindir de los trasvases, que siempre serán una opción mejor que la desalación, altamente contaminante, que dispara el consumo eléctrico, y que ofrece un agua de pésima calidad, y a un precio que ni agricultores ni consumidores finales pueden pagar.

    En cuanto a proyectos de vanguardia, por llamarlos así, recuerdo haber visto en televisión hace unos 15 años, si no me falla la memoria, un documental sobre un proyecto en el desierto de Almería, que probablemente conocerá, que era llevado a cabo por un matrimonio alemán, los Kunkel, botánicos, a los que se les había concedido una parcela en medio de un auténtico erial, y cuyo suelo estaban recuperando con algo tan simple como colocar piedras encima, como si de un puzzle se tratara.

    Frente al fuerte calor diurno, la humedad de la noche era retenida en el suelo bajo las piedras, al cabo de unas semanas, proliferaban gusanos e insectos que aportaban nutrientes a la tierra, cambiando su ph y otras propiedades, y se conseguía, así, que en un periodo de tiempo relativamente corto, esos terrenos estuvieran en condiciones de soportar vegetación.

    O las desaladoras naturales ideadas por el escritor Alberto Vázquez Figueroa, buzo profesional antes que escritor, que producen agua potable de excelente calidad, a un coste irrisorio y cero porcentaje de contaminación. Hace dos o tres semanas fue entrevistado en un programa televisivo, en el que afirmó que las había ofrecido a los responsables españoles del, anterior ya, gobierno para la FAO, pero éstos estaban más preocupados por los resultados electorales que de las obligaciones de su cargo. Con el gobierno actual, se presupone más de lo mismo.

    Los cultivos hidropónicos son una realidad desde hace más de un cuarto de siglo, pero son un “peligro” para los intereses de la industria química, por que están a salvo de plagas y no necesitan herbicidas que envenenan el suelo e hipotecan nuestra salud, y consiguen unos rendimientos que las plantaciones al uso nunca podrán alcanzar.

  2. Estoy de acuerdo en todo, pero cuantas más personas por todos los medios, prensa, radio, publicaciones, libros ( y que los lean) (fijate: en la primera legislatura democrática del Ayuntamiento de Cartagena, un concejal expuso en pleno un plan integral de repob lación del Campo de Cartagena, resultado: duerme en un cajón del Ayuntamiento en el baúl de los recuerdos, y eso que era fabuloso). Bien pues a pesar de ello hay que seguir liuchando por ello (cartas a la prensa,etc).
    Travases, claro que sí, faltaría más, pero que el agua llegue a los campos de regadío no a los campòs de golf, y a la población en épocas de sequía, que en esta zona es cíclica cada 3-5 años sequías de varios años. Todo eso está explicado en el libro de donde he sacado el texto. Oxígeno, núcleos de condensación, humedad, absorcción de CO2, fijación del suelo con las raíces (evitan la erosión y la desertización, tan importante en esta provincia y en Andalucía, Canarias, etc .
    Desaladoras SÍ, si empre y cuando no afecten a la Poseidonia, como ocurió con la de San Pedro del Pinatar, que hubo que pararla por exceso de sal; la poseidonia solo admite un determinado nº de gramos de sal

  3. Con las desaladoras tradicionales no puedo estar más en desacuerdo, por eso mencioné las ideadas por Vázquez Figueroa. Para el país que quiera controlar sus emisiones de CO2, o lo que es lo mismo, seguir en Kioto, estas instalaciones no son lo más aconsejable.

    En mi opinión, no tienen razón de ser, a menos que hablemos de una isla con un déficit importante de agua potable. En cuanto a España, tomemos como ejemplo la desembocadura del Ebro, no recuerdo la cifra, pero este río vierte al mar una millonada de litros cada día. En vez de recoger tal cantidad de agua antes, y trasvasarla a continuación allá donde se necesite, dejamos que se vaya al mar, y luego nos gastamos un potosí para extraerla y desalarla, y como ya he comentado, a un precio y con una calidad que nada tiene que ver con el producto en origen.

    Una pena, por contra, que proyectos necesarios como el que usted menciona, se queden en el cajón de la concejalía de turno, durmiendo el sueño de los justos. Otra de las consecuencias que padecemos en Cartagena por la falta de una mayor masa forestal, las bandadas de estorninos, se solucionaría si estas aves encontraran un cinturón de arbolado en la periferia de la ciudad.

  4. Trasvase del Ebro, de acuerdo, pero que no se convierta en una obra faraónica como ocurrió con el Tajo-Segura. Mira para hacer un túnel de 1 Km al pasar por un pueblo de Albacete la Compañia Ocisa tardó más de 5 años (compañía que se fue despues a Americas del Sur a hacer las “américas”), tenía que estar terminado en 1970 y a estas tierras llego el agua bastantes vaños más tarde. Si va a ocurrir lo mismo con el Trasvase del Ebro, costo y tiempo, apaga y vamonos

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