Algunos estudios realizados sobre el fenómeno de la Corriente de El Niño.

Una de las corrientes marinas que en la actualidad está cobrando mayor importancia, por su influencia en el clima, es la denominada corriente de El Niño, y su opuesta, La Niña.

Según algunos autores, El Niño es un comportamiento anormal del clima del Pacífico que ha puesto en alerta a los científicos de todo el mundo. Se trata de una anomalía en el sistema Atmósfera-Océano en el Pacífico subtropical, que provoca consecuencias en la meteorología mundial del orden de inmensas precipitaciones en algunas áreas y de sequías en otras. De este modo años lluviosos se alternan con años secos, a la vez que años fríos con calurosos. Se le puede definir, siguiendo a Capel Molina “como el calentamiento anómalo de la superficie del mar (+ 2º C) sobre los valores normales durante un periodo por lo menos de cuatro meses, a lo largo de la línea ecuatorial en los sectores central y oriental del Pacífico tropical”.

“Hoy día – según Capel Molina – se asigna a un fenómeno oceánico-atmosférico que altera las condiciones normales del Dominio Intertropical y, cada vez más, se entiende por la comunidad científica como un fenómeno más complejo y de gran escala, que si bien se configura en el Pacífico Ecuatorial, los impactos asociados le dan la vuelta al globo, especialmente en los trópicos, y es una de las principales causas de variabilidad climática interanual del planeta”.

El interés en el estudio de este fenómeno se acrecentó en el año 1997-1998, cuándo se  pronostica que dicha perturbación climática iba a actuar con especial virulencia en diversas zonas del Pacífico subtropical.

Se trata de una corriente cálida, bien conocida por los pescadores peruanos, que aparece cada año en las costas ecuatoriales y norteñas de Perú en época de Navidad, de ahí su nombre. Las primeras investigaciones se iniciaron en 1923, por parte de Sir Gilbert Walker, pero la primera explicación físicamente aceptable fue desarrollada por Jacob Bjerknes en 1969. La elevación de la temperatura del agua del mar en estas regiones suele tener una duración de un año y se repite de manera irregular cada 3-8 años, según unos autores (Massons y Camps), pero, según otros, cada 2-7 años (Nash). Por tanto, su ocurrencia es cíclica, no periódica.

Desde el punto de vista geográfico interesa conocer el fenómeno en sí, sus repercusiones, cómo se estudia y en general qué organismos lo estudian y sus métodos.

Según M. Nash, “El Niño es un calentamiento de las aguas tropicales del Ecuador del Pacífico que puede afectar a las pautas meteorológicas alrededor del mundo”. Para Capel Molina “estos episodios de anómalo calentamiento oceánico, con temperaturas de 28º a 30º, se ven asociados a masas de aire ricas en vapor de agua, con un espesor de hasta 12 kilómetros y una abundante nubosidad convectiva. (…). Desde que comienza hasta que finaliza, el calentamiento de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial – anomalía que puede alcanzar hasta 12º-, va asociado a una alteración del patrón de la presión atmosférica, en las capas bajas de la atmósfera entre los flancos este (donde desciende) y oeste (donde asciende) del Pacífico ecuatorial, conocida cono Oscilación del Sur”.

Lo que normalmente ocurre en el Pacífico cuando no hay El Niño es lo siguiente:

  1. Los vientos tropicales soplan de Este a Oeste cruzando el océano Pacífico ecuatorial.
  2. Los vientos arrastran la superficie marina con ellos produciendo que el océano en Asia esté  60 cm más alto que el océano a lo largo de la costa de Sudamérica.
  3. Los vientos recogen la humedad al soplar sobre el océano y luego la descargan en forma de monzón sobre Indonesia.
  4. La superficie del agua se mueve hacia el Oeste y cerca del Ecuador se desvía hacia los polos por efecto de la rotación de la Tierra.
  5. La corriente divergente produce un ascenso de las aguas profundas que son más frías,  especialmente en el Este del Pacífico, dónde la capa de transición (Termoclina) entre las aguas menos profundas y cálidas y las aguas profundas y más frías está cercana a la superficie.
  6. Cuando el agua fría sale a la luz, el plancton se alimenta de nutrientes.

¿Qué ocurre cuando se produce El Niño? Lo siguiente:

  1. Los vientos se debilitan y el agua caliente se queda en el Este del Pacífico.
  2. El monzón cae sobre la mitad del Pacífico en vez de sobre el Sudeste de Asia.
  3. La Termoclina, o capa de transición entre el aguas fría y cálida, se aplana.
  4. La población de vida acuática desciende al retirarse los nutrientes que la mantienen.

Por su parte Massons y Camps matizan:

“Para comprender el origen de El Niño es necesario analizar el sistema de vientos en el Pacífico subtropical. El Sol calienta las regiones ecuatoriales con mayor intensidad que el resto del globo, por lo que el aire tiende a elevarse y a ser reemplazado por aire de latitudes más altas, produciéndose una circulación del N. en el Hemisferio Norte y del S. en el Hemisferio Sur. El efecto de Coriolis desvía estos flujos hacia la derecha en el Hemisferio Norte y hacia la izquierda en el Hemisferio Sur, resultando en ambos casos un flujo neto de aire hacia el Ecuador y hacia el Oeste”.

En el océano, estos vientos empujan el agua superficial hacia el oeste, provocando que el nivel del mar en Indonesia esté, en promedio, 50 cm más alto que en las costas de Sudamérica. Por ello, el desplazamiento de agua superficial en las costas de Perú y Ecuador debe ser compensado con un afloramiento de agua en las profundidades. Cerca de Indonesia, los vientos alisios convergen con los vientos del Oeste, provocando el ascenso del aire y desencadenando lluvias torrenciales. En altura, el aire se mueve hacia el Este y desciende en el Pacífico central y oriental donde el tiempo es seco. En una situación típica de El Niño, se produce una relajación de este flujo atmosférico. La clave del cambio hay que buscarla en una reducción de la diferencia de presión entre la costa oeste americana y la zona de Australia y Sudeste Asiático. Usualmente, la presión en la costa americana es superior a la de Indonesia, pero cuando esta tendencia se invierte, los vientos alisios colapsan cerca de la costa americana, invirtiéndose las características del clima y produciendo lluvias torrenciales en Ecuador y Perú, y tiempo seco en Indonesia. En este sentido, es interesante conocer la opinión de P. Ramírez, del Instituto Nacional de Meteorología de Perú:

“El fenómeno se inicia en el Océano Pacífico Tropical, cerca de Australia e Indonesia, donde la temperatura de las aguas superficiales se eleva unos cuantos grados por encima de lo normal. Gradualmente este máximo de temperatura se desplaza hacia el Este y, alrededor de seis meses después, alcanza la costa de América del Sur, en el extremo Este del Pacífico. El desplazamiento máximo va acompañado de un enfriamiento relativo en el Pacífico Occidental, es decir, cerca de Asia. Mientras esto sucede en el océano, en la atmósfera se produce una alteración del patrón de la presión atmosférica, que baja en el lado Este del Pacífico y sube en el Oeste. A la aparición y desplazamiento del máximo de temperatura se le ha nombrado recientemente < Episodio Cálido >, y al sube – y – baja de la presión, Oscilación del Sur. Modernamente se nombra al fenómeno ENOS (ENSO en inglés), acrónimo de El Niño, Oscilación Sur, denotando con ello el conjunto de alteraciones en los patrones normales de circulación del Océano y la Atmósfera”.

Durante el ENSO, se altera la presión atmosférica en zonas muy distantes entre sí, se producen cambios en la dirección y velocidad del viento y se desplazan las zonas de lluvia de la región tropical. En el océano, la contracorriente ecuatorial, que desplaza las aguas frías de la corriente de Perú hacia el Oeste, se debilita, favoreciendo el transporte de aguas cálidas hacia la costa de América del Sur. Los cambios en la circulación atmosférica alteran el clima global, con lo que se afectan la agricultura, los recursos hídricos y otras actividades económicas importantes en extensas áreas del planeta.

Al respecto, A. Mabres, de la Universidad de Piura (Perú), señala:

“Cuando se produce el Fenómeno de El Niño, se alteran las condiciones del Pacífico Ecuatorial y Sur: bajan las presiones atmosféricas- usualmente altas – en el lado de América, y aumentan en el de Australia, donde usualmente hay presiones bajas (es el fenómeno llamado Oscilación Sur)”.

Pero la causa de las lluvias no está solo en la temperatura del mar, sino en el estado de toda la Atmósfera, cuya estabilidad disminuye al bajar la presión. El Niño produce baja presión en todo el Pacífico Oriental. Pero, además, en la zona próxima al Ecuador hay otra causa: en verano, llega a estas latitudes la  Zona de Convergencia Intertropical  (ZCIT) que corresponde a lo que podemos llamar < Ecuador Climático >: el lugar de encuentro de los vientos alisios que van de los polos al ecuador a alturas bajas de la atmósfera. En esta zona la atmósfera es más inestable, y las áreas húmedas ascienden con más facilidad produciendo nubes (cúmulos nimbos) y lluvias. Siguiendo a Capel Molina, “la ZCIT es una amplia región de bajas presiones permanentes con una amplitud media en torno a los 500 Km., donde confluyen los vientos alisios boreales (NE) y los australes (SE). A través de ella se produce un intercambio de masa de aire con el aire ecuatorial interpuesto, ascendencias que provocan nubosidad cumuliforme de gran desarrollo vertical, siendo el área donde más llueve de la Tierra”.

La Oficina meteorológica del Gobierno de Australia presenta el siguiente resumen de los cambios atmosféricos y de las corrientes oceánicas durante El Niño:

“Temperaturas oceánicas más altas de lo normal en la zona tropical del centro y este del Pacífico. Incremento de la convección o nubosidad en el Pacífico centro tropical, el centro de la convección se desplaza desde la región Australo-Indonesa hacia el Este en dirección hacia el centro del Pacífico tropical. Vientos alisios más débiles de lo normal. Valores bajos (negativos) del IOS (Índice de Oscilación del Sur)”.

El IOS, de acuerdo con Capel Molina “se calcula como la diferencia normalizada de presión a nivel de la superficie entre las costas del nordeste australiano (Darwin) y Tahití (Polinesia francesa), en el Pacífico central”.

Sobre el fenómeno de La Niña, es destacable la creación de la 1ª Cumbre sobre su estudio, patrocinada por la NCAR (Centro Nacional de Investigación Atmosférica), y organizada por el científico Michael Glantz con apoyo de la UNU (Universidad de las Naciones Unidas); en este sentido, B. Henson indica que La Niña es un descenso sostenido de la temperatura de la superficie marina de la zona del Pacífico Central y del Este en la región tropical.

Una definición de La Niña, expuesta por Kevin Trenberth, científico del NCAR es, “un descenso de la temperatura media de la superficie marina de más de 0,4º C (0,7º F) por debajo de lo normal, que dura al menos 6 meses, a lo largo de una parte específica del Centro y Este del Pacífico (5º N – 5º S latitud, 120º – 170º Oeste longitud)”.

Las condiciones de La Niña recurren cada pocos años y puede persistir hasta 2 años. El mismo autor expone los puntos clave sobre la Cumbre de La Niña:

“Por lo general, el impacto climático de La Niña es más débil y menos consistente que el del Niño. Las Niña fuertes no siempre preceden a El Niño fuertes. Hace falta un mejor seguimiento oceánico para mejores predicciones de El Niño y La Niña. La comprensión por parte del público de los márgenes de probabilidad de El Niño y La Niña ha de mejorar”.

Es interesante, también, exponer los comentarios que realiza la Oficina de Meteorología de la Commonwealth respecto de La Niña:

“Cuando el IOS mantiene altos valores positivos, la Circulación de Walker, se intensifica y el Pacífico del Este se enfría. Estos cambios a menudo traen precipitaciones generalizadas e inundaciones en Australia, esta fase se llama anti – El Niño (o La Niña). Los ejemplos recientes más fuertes fueron, en 1973-74, la peor inundación de Brisbane de este siglo, en Enero de 1974, y en 1988-89, amplias zonas del interior de Australia tuvieron precipitaciones récord en Marzo de 1989”.

En cuanto a los impactos climáticos de El Niño y La Niña, estos pueden resumirse, entre otros, en los siguientes:

El Niño provoca:

  • Lluvias y sequías en áreas que tradicionalmente nunca había sucedido este fenómeno, en este sentido citaremos algunos ejemplos: Clima más cálido en el E. de Asia, Japón, India, SE asiático, NW de EE.UU., SE de América del Sur. Sequías en Madagascar y África del SE, Indonesia, Australia, E. de América del Sur.
  • Tormentas en el centro del Pacífico y W. de EE.UU.
  • Lluvias intensas en el centro del Pacifico y en su margen oriental que afectan a Centro América, NNW de América del Sur y a la zona intertropical de América Central y del Sur, Perú, Ecuador, Colombia etc.. “Mientras que en los trópicos – como señala Capel Molina -,  los impactos del fenómeno ENSO son manifiestos, sus efectos en las medias y altas latitudes son más variables debido a que la circulación atmosférica en las regiones extratropicales puede anular las influencias de ENSO en los trópicos”.

El mismo autor  señala algunos de los efectos del Niño de 1997 en las zonas templadas y frías:

“Durante 1997 El Niño ha provocado inundaciones en Europa (Polonia, Portugal, España e Italia), Asia (oeste de la India) y América del Sur, especialmente en el Sudeste del Brasil (Río Grande del Sur). Algunos autores consideran que el reciente incremento de las lluvias en España es una evidencia de la señal del Niño (Cavestany, 1977). Según Nicolas Graham, el otoño tan húmedo de 1997 en la Península Ibérica fue provocado por el Niño”.

La Niña provoca:

  • Tormentas tropicales y Huracanes en el Caribe y en el Golfo de México. ¿Puede considerarse el Huracán Mitch una consecuencia de La Niña?
  • Tornados en el E. y SE de EE.UU.  Precipitaciones en el NW. del Pacífico.
  • Temperaturas más frías de lo normal.

En la actualidad estos fenómenos se están investigando en la mayoría de los países, especialmente en EE.UU. Perú, y Australia. Los Servicios Meteorológicos investigan constantemente y se sirven de las boyas meteorológicas del Proyecto TAO (Tropical Atmosfere Ocean), promovido por el Pacific Marine Environmental Labotatory (PMEL), de los datos suministrados por satélites, y a partir de 1983, los científicos analizan los resultados de complejos modelos numéricos de simulación. La técnica usa modelos matemáticos acoplados del comportamiento del océano y la atmósfera que se conocen por CMP12. Este modelo ha sido desarrollado por NCEP / NOAA (National Center for Environmental Predictions). En este sentido, Woodman Pollit, del Instituto Geofísico de Perú, señala “que la NCEP / NOAA evacuó resultados de su modelo acoplado océano-atmósfera con los pronósticos de la temperatura del Pacífico Ecuatorial (…). Los valores de la temperatura más cercana a las costas de Paita y Chicaman, evaluadas por el modelo, han sido usados para pronosticar la intensidad de las futuras precipitaciones, específicamente en la ciudad de Piura. Las lluvias en la ciudad de Piura se pueden usar como índice de las lluvias en la costa-norte del país. La NCEP actualiza los resultados de su modelo por lo menos una vez por mes”.

Según Woodman Pollit, el Instituto Geofísico de Perú trabaja en un método estadístico de regresión múltiple para mejorar los pronósticos de lluvias; “la fórmula se basa sólo en la temperatura superficial del mar (TSM) en el norte de Perú y en el mes del año”. En este sentido, P. Lagos (46), del Centro de Prevención Climática del Instituto Geofísico de Perú, en el Resumen Ejecutivo, 15 de Marzo de 1998, indicaba que “las anomalías de la TSM superiores a + 2º C se encuentran al este de 170º O, y las superiores a 3º C, al este de los 140º O, en el Pacífico Ecuatorial, mientras que en el Pacífico Ecuatorial Oriental las anomalías positivas de la TSM disminuyeron ligeramente. En el Pacífico Ecuatorial Occidental continúan con anomalías positivas del orden de 1º C. A lo largo de la costa de Sudamérica y al norte de los 12º S, las anomalías de la TSM disminuyeron y varían entre 4º C y 7º C. Los resultados del modelo acoplado del Centro Nacional para la Predicción del Medio Ambiente de la NOAA, que son los más fiables, indican que el calentamiento en el Pacífico Ecuatorial Oriental continuará hasta Mayo de 1998, con anomalías del orden de 3º C”. También se utilizan las medidas altimétricas del nivel del mar realizadas con el altímetro del satélite TOPEX / Poseidón. Los científicos están ahora empezando a seguir una trama de conexiones o teleconexiones que relacionan el ciclo del ENSO con mayores cambios climáticos alrededor del globo, tales como fluctuaciones en la posición del Jet Stream, lo que podría modificar las pautas climáticas mundiales.

Fragmento del artículo  “Aproximación al estudio de las corrientes oceánicas y su influencia en el clima. El fenómeno de la Corriente de El Niño”.

Publicado en la Revista Nimbus, de la Universidad de Almería, por José Amestoy Alonso.                                                     

1 Comentario

  1. Buenísimo artículo, tanto que en los partes meteorológicos hablan de “los niños”, y no son capaces de documentarse un poco. Como le he comentado, me voy a coger un mapamundi y volverlo a leer un par de veces más.

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