Con esto, poco a

                                                                poco, llegvé al puerto.

                                                                A qvien los de

                                                                Cartago dieron nombre.

                                                                Cerrado a todos los

                                                                vientos y encvbierto.

                                                                A cvyo claro y

                                                                singular renombre

                                                                se postran cvantos

                                                                puertos el mar baña.

                                                                Deslvmbra el sol y ha

                                                                navegado el hombre.

 

Rasgos generales del Campo de Cartagena.

El Sur de la provincia de Murcia está formado por una extensa llanura cuaternaria rodeada en su mayor parte por relieves poco enérgicos, que se conoce con el nombre de la comarca del Campo de Cartagena. El extremo meridional de la gran llanada se ve interrumpido por una serie de alineaciones montañosas costeras entre las que se encuentra la ciudad de Cartagena. Por Campo de Cartagena se entiende, al margen de otras posibles divisiones comarcales, el espacio comprendido entre la Sierra de Carrascoy y Sierras del Puerto de la Cadena, por el Norte, y las Sierras Béticas cartageneras por el Sur; al Este limita con el Mar Menor y al Oeste con el llamado corredor del Guadalentín y la cuenca de Mazarrón. Desde el punto de vista humano engloba los municipios de Cartagena, Los Alcázares, Torre Pacheco, San Javier, San Pedro del Pinatar, Fuente Álamo y el minero de La Unión, y las pedanías murcianas de Avileses, Baños, Mendigo, Cañada de San Pedro, Corvera, Gea y Truyols, Lobosillo, Los Martínez del Puerto, Sucina y Valladolises, entre otras.

Conviene precisar con el máximo rigor la extensión, los límites del Campo de Cartagena dentro la región geográfica murciana, enmarcado en el sureste peninsular. La comarca se localiza entre los 37º 40′ y los 38º de latitud Norte, y los 0º 40′ y 1º15′ de longitud Oeste; se extiende a lo largo de 1.698 Km2, de los que, aproximadamente, el 80% corresponden a una gran llanura que desciende suavemente inclinada desde la cordillera Prelitoral, de dirección E-NE, hacia el mar, y el 20% restante, al área montañosa. El campo de Cartagena no rebasa los 645 m. de media en todo su conjunto, es decir, entre sierras y llanura. Los límites están bien definidos: Por el N. son los relieves béticos los dominantes formando las Sierras de Altaona (529 m), Columbares (647 m), Villares (487 m),  Sierra del Puerto (603 m), y Carrascoy (el pico más elevado del área, con 1.065 m). La zona meridional limita con una alineación montañosa de dirección E-O separándola del Mediterráneo, desde el Cabo de Palos hasta el SO del término municipal de Cartagena: la Sierra de Cartagena, que iniciada por el E. con la Sierra del Cabo de Palos, va ganando altura con las montañas del Llano del Beal, La Unión  y Cartagena; los picos de mayor altura se localizan en Peña del Águila (386 m ), Roldán (495 m ), La Muela (551 m ), La Picadera (413 m) y Peñas Blancas (629 m), de origen bético. Al O. limita con el término municipal de Mazarrón y con el de Alhama de Murcia; interrumpen la monotonía de la llanada del Campo las Sierras de los Victorias (292 m) y de los Gómez (305 m), alineaciones que separan la Cuenca de Fuente-Álamo de la de Torre Pacheco. Estas sierras son conocidas en la comarca con el nombre de los Puertos. El área central del Campo de Cartagena pertenece a los términos municipales de Fuente Álamo, Cartagena y Torre Pacheco. La llanura se extiende hasta el Mar Menor, al E., y de la que sólo se destacan algunos cerros o cabezos, como el Cabezo Gordo (312 m), al O. de San Javier, y El Carmolí (117 m) al SE. Por el E. limita con el Mar Mediterráneo, desde la desembocadura del río Seco, en la provincia de Alicante, hasta el Cabo de Palos y el litoral interior del Mar Menor, laguna litoral que queda separada del Mar Mediterráneo por una restinga, La Manga.

El entorno del Campo de Cartagena es todavía esencialmente agrícola; la minería prácticamente ha desaparecido, y queda con funciones urbanas e industriales el núcleo de mayor población, Cartagena. En el Campo destaca la gran uniformidad de su paisaje geográfico, tanto por la planitud de su relieve como por sus cultivos, predominantemente de secano, aunque desde siempre se ha utilizado el agua de los mantos freáticos para ciertos cultivos de regadío, y desde la llegada del agua del Trasvase Tajo – Segura, éstos se han intensificado y perfeccionado, dominando en ellos el riego por goteo intensamente tecnificado e informatizado. La nota dominante del la comarca es la de ser una gran llanura; ésta se apoya, a unos 200 m., en las sierras septentrionales, discurriendo en una suave pendiente hacia el Mar Menor, con una altitud media de unos 100 m.; se trata de una gran llanada suavemente inclinada hacia el Mar Menor, aunque algunos pequeños relieves de altitud moderada dislocan la llanura; en este caso, se trata de un eje de colinas y cerros, prolongación de la zona bética que corta el Campo en dirección Sur-Norte, en el que sobresalen las elevaciones del Pericón, sierra de los Gómez, sierra de los Victorias y Cabezo de la Cruz: es el denominado Eje de los Victorias, que divide la llanada en dos partes, la occidental y la oriental; la primera se localiza al Oeste del Eje de los Victorias, de unos 100 m. de altitud, se trata de la llamada Cuenca de Fuente Álamo, y la segunda, se extiende al Este del Eje de los Victorias, y se prolonga hasta el Mar Menor y es denominada Cuenca de Torre Pacheco. Esta última zona es una llanura casi perfecta, de muy poca altura, de la que sobresale el Cabezo Gordo, al NE de Torre Pacheco, de unos 312 m.de altura. Otro pequeño relieve es El Carmolí, de origen volcánico, al igual que los Cabezos de Beaza y Rajado, y las islas del Mar Menor, hasta el Monte Blanco en La Manga, prácticamente desaparecido  por las urbanizaciones. En el NW del Campo, al pie del Puerto dela Cadena, se localizan los relieves en Cuestas de las Lomas del Portichuelo, y hacia la llanura unos relieves, en plano inclinado, denominados Glacis. En cuanto a la vegetación, la pobreza de la misma es otra nota destacada del medio natural. Se trata de un paisaje estepario, en el que el clima impone a la vegetación, lo mismo que a los cultivos, unas duras condiciones, además de la presión humana sobre el medio natural a lo largo de la historia, (ICE, 1976).

El Campo de Cartagena se sitúa en el extremo sureste de la Península Ibérica, allí donde los caracteres del clima mediterráneo adquieren una marcada aridez. Las temperaturas medias son más altas que en la región levantina, muy parecidas a las malagueñas. Sin embargo, el clima es menos dulce que en el resto del área mediterránea; las temperaturas mínimas son muy suaves en invierno, casi primaverales, excepto algunos días de enero o de febrero pero de modo discontinuo, por lo que térmicamente hablando no existe invierno propiamente dicho y raramente se producen heladas; en cambio, la media de las máximas, con unos 30- 40º C, recuerdan a las más cálidas regiones españolas. A un verano agobiante, bochornoso y sofocante, no sólo por lo elevado de las temperaturas sino también por el grado de humedad existente, le corresponde una absoluta ausencia de precipitaciones, por lo que durante varios meses la aridez es máxima. El resto del año tampoco es mucho más húmedo, oscilando las precipitaciones en torno a los 280-300 mm. anuales repartidos entre un número reducido de días (48 días de media), según los años, y distribuidas, sobre todo en otoño, algunas veces en primavera, y menos en invierno. El promedio de precipitaciones por día, en época de lluvias es importante, destacando el carácter tormentoso y la concentración de las mismas en muy pocas horas, con lo que la rapidez de su escorrentía hace que se pierda parte de sus efectos. La aridez, es por tanto, la nota dominante del Campo.

La red hidrográfica es prácticamente inexistente, ya que la escasa altitud de sus relieves y la aridez explican la pobreza hidrográfica. A diferencia de la Cuenca del Segura, no existen relieves suficientemente elevados que puedan compensar con un volumen mayor de precipitaciones la escasez de ellas que se registran en la llanura. Los pequeños relieves y la llanura misma no reciben precipitaciones suficientes para alimentar cursos de agua permanentes en la superficie de la llanura. Por tanto, no existen ríos en la comarca del Campo de Cartagena. La red hidrográfica se reduce al trazado de unas ramblas, destacando como eje hidrográfico la Rambla del Albujón, que se inicia al pie del Carrascoy y atraviesa el Campo de Oeste a Este, a la que afluyen otras menores de la Cuenca de Fuente Álamo. Atraviesa el Eje de los Victorias para desaparecer en la Cuenca de Torre Pacheco y reaparecer en las cercanías del Mar Menor, donde desemboca. Esta rambla está prácticamente seca todo el año, excepto durante algunos años en época otoñal. Otras ramblas, más o menos importantes, son la Rambla del Beal, que arranca de la Sierra de Cartagena, y después de El Carmolí, desemboca en el Mar Menor, y las ramblas que circundan Cartagena, como la del Hondón y Benipila. Todas estas ramblas se originaron, al parecer, en épocas más lluviosas del Cuaternario. Si bien la red hidrográfica como tal no existe, los agricultores han aprovechado las aguas de los mantos freáticos; éstos se han formado a lo largo de la historia geológica con  sedimentos  del Terciario y Cuaternario, a medida que iba retirándose el mar; los mantos freáticos requieren que existan distintas capas de sedimentos, unas permeables y otras impermeables; en profundidad, se sitúan las permeables, a base de calizas o calcarenitas del mioceno y plioceno, encima de capas impermeables, mientras que en superficie se depositaron los depósitos sedimentarios cuaternarios sobre las capas porosas y permeables. Por debajo de estas capas se encuentra el basamento bético hacia los 2000 m. de profundidad, sobre el que descansan las capas sedimentarias terciarias y cuaternarias (ICE, 1976). Los agricultores, tradicionalmente, han perforado a unos 200 m. de profundidad, obteniendo agua para la agricultura; son los clásicos pozos de regadío en los que antaño se sacaba el agua con norias, y desde hace años con motores y bombas extractivas; hoy también se ha sustituido el regadío por “boquera” e inundación, por un regadío moderno y más racionalizado a base de informática, ordenador y goteo; ésto, junto a la llegada del agua del trasvase Tajo – Segura, aunque tarde y poca, ha permitido que el Campo de Cartagena, con algunas partes de secano, esté mucho más irrigado y puedan cultivarse productos hortofrutícolas. No obstante, el agua del acuífero tiene una salinidad del 1 % (ICE, 1976) lo que agrava los riegos, ya que se trata de sulfatos y sales de yeso, menos tolerados que el cloruro sódico, recogidas por el agua en contacto con las capas margosa y la misma capa acuífera, por ello, no se debe regar continuamente para evitar que se  salen con los sulfatos. La tierra debe descansar del riego, por lo que obliga a una especie de barbecho regado para evitar la salinización. Al tener que rotar los cultivos, excluye los cultivos permanentes como los frutales, excepto los cítricos, que toleran mejor los sulfatos y las sales de yeso, so pena que al cabo de unos pocos años éstos salen las raíces y sequen los árboles, como suele ocurrir con melocotoneros, ciruelos, albaricoqueros, nísperos, etc.

A este problema hay que añadir la carestía de la extracción de agua, al tener que profundizar 200 m. de media; todo ello hasta la llegada del agua dulce del Trasvase Tajo – Segura, evitando, por un lado la salinización, y por otro, la carestía de su consumo. A partir de entonces el número de Has. de regadío ha aumentado en el Campo de Cartagena. Sin embargo, los problemas de abastecimiento de otras Comunidades Autónomas en los últimos años, y la sequía secular de la Región de Murcia y del Campo de Cartagena, en especial la de los años hidrológicos 2005 y 2006, sobre todo el primero, en la Península Ibérica, más la sequía cíclica que sufren tanto el Campo como la Península Ibérica, han originado que no lleguen los Hm3 de agua dulce suficientes para los cultivos de regadío, máxime si se tiene en cuenta el medio árido donde se desenvuelven.

Fragmento del libro “La Comarca del Campo de Cartagena. Dependencia climática y biodiversidad. Retos y Realidades”. José Amestoy Alonso. Editorial Áglaya.                                            

9 Comentarios

  1. Tras leerlo con atención, me he dado cuenta de que era muy poco lo que sabía, en sentido amplio, del Campo de Cartagena, artículo muy interesante, gracias D. José.

  2. Gracias a vosotros por leerlo. Mis artículos solo tienen por finalidad que entendáis un poco más la Geografía, que como sabéis es amplísima. Se puede aorender de lo particular a lo general y viceversa (como hombres y mujeres, ja, ja, ja), fuera bromas. Como he visto que váis de viaje a Albacete (supongo que a ver las cuevas de Alpera y Minateda, como prehistoriadores y a Mula, os sugiero que os llevéis, si queréis, una Hoja del MTN de la Zona y otra del Mapa Geológico para que veía las formas de relieve con las curvas de nivel y el tipo de rocas y materiales que pisáis. Si váis a Mula, de visu podréis observar las famosas tierras de Bad-lands que dicen los geomorfólogos; en esa tierra no son más que margas(un tipo de roca sedimentaria muy deleznable de color grisáceo-blanqiecino que tiene muchos barranqillos pequeños que se llaman cárcavas, consecuencia de la falta de vegetación y de las lluvias en esta zona torrenciales.

    Suerte en los exámenes y a aprender al campo. Siempre que salgo o salía

    En fin, suerte en los exámenes y a aprender alcampo

  3. Nosotros esque nos apuntamos a un tiroteo jajaja,mi padre dice que si viene un terremoto a mi no me pilla en casa,de hecho con el del año pasado yo estaba en ese momento en la universidad jajaja.Iremos al campo,a los yacimientos y a todos los lados!

  4. A mí me han comentado que dentro de 100 años lo mismo no estoy para hacer todas estas cosas, así que ¿para qué vas a parar o atrancar? leña al mono.

    Magnífico artículo, como los anteriores. Casi me está empezando a dar rabia ver tanto asfalto que tapa la tierra.

    Gracias.

  5. Las cárcavas son barranquillos profundos en materiales arcillosos o margosos. La red de cárcavas equivale a tierras de bad-lands, es decir malas tierras, que no sirven para los cultivos.

    Cuando en un área de maretiales sedimentarios arcillosos o margosos que han sido deforestados, la lluvia torrencial de estas zonas al no tener protección vegetal que fija el suelo, origina esos barranquillos denominados cárcavas.

    Son parte natural de ese paisaje deforestado y atacado por la erosión de arroyada.
    Las condiciones para que se produzcan tierras de bad-lands son: deforestación, calor, desertización, y lluvias esporádicas pero intensas.

    Se localizan en algunas áreas murcianas, almerienses, aragonesas y castelano-leonesas, en geeneral, pero puede haber en otras localizaciones.
    Al campo, entre otras cosas, se va a observar la naturaleza y el paisaje geográfico para estudiar in situ, como en una cueva del Paleolítico donde estudiamos, por ejemplo, las pinturas rupestres de nuestros ancestros.
    Que lo paséis bien y que aprendáis muchas cosas.

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