Zeno_of_Elea_Tibaldi_or_Carducci_Escorial
Zenón muestra las puertas de la verdad y la falsedad. Fresco del Escorial.
Tales de Mileto
Tales de Mileto

La filosofía de Zenón queda encuadrada dentro del movimiento naturalista o filósofos de la “physis”, corriente iniciada por Tales de Mileto a finales del siglo VII a.C, al afirmar por primera vez que existe un único principio que es “causa de todas las cosas que son”, y que para él era el agua.

Parménides
Parménides

Posteriormente el filósofo Parménides de Elea, dentro de la misma corriente, introduce toda una revolución al dar un cambio de rumbo al pensamiento, que pasa de ser una cosmología a una ontología, una teoría del ser, no es el cosmos el centro de gravedad, sino el ser, y hacía él deben dirigirse las incógnitas. Su gran principio: “es y es imposible que no sea; no es y es necesario que no sea”. Introduce la primera formulación de del principio de contradicción, la imposibilidad de que coexistan los contrarios a la vez. Pero estas teorías tuvieron muchos detractores.

Zenón
Zenón

Es aquí cuando surge con fuerza Zenón, nacido también en Elea entre finales del siglo VI a.C. y principios del siglo V a. C., se propuso afrontar las refutaciones hechas a Parménides y los intentos de ridiculizarle. Sus procedimientos consistieron en demostrar que las consecuencias de los argumentos para ridiculizar a Parménides eran aún más contradictorias y ridículas que las tesis que pretendían rechazar. Descubrió de esta manera la refutación de la refutación, o lo que es lo mismo: la demostración mediante lo absurdo.

Zenón había fundado así el método dialéctico, utilizado por él con suma habilidad y que dejo perplejos y maravillados a sus contemporáneos. Eran sus argumentos más conocidos aquellos que se oponen a la multiplicidad y al movimiento (argumento de la dicotomía, y también el Aquiles y la tortuga). Estos argumentos ponían de manifiesto la capacidad del logos, de poner en tela de juicio a la experiencia y ser capaz de ir más allá. Fue, sin duda, un artífice para que el conocimiento profundizase aún más en sus raíces y se abriese paso a cotas más elevadas.

Aquiles y la tortuga.
Aquiles, el atleta más veloz, capaz de correr los 100 m. en 10 segundos, no podrá alcanzar a una lenta tortuga, diez veces menos rápida que él. Ambos disputan una carrera, concediendo Aquiles una ventaja de 100 m. a la tortuga. Cuando Aquiles ha cubierto esos 100 m., la tortuga se ha desplazado 10 m. Al cubrir Aquiles esos 10 m., la tortuga se ha desplazado 1 m. Mientras cubre ese metro que le separa de la tortuga, ésta ha recorrido 0’1 m. Y así indefinidamente. Así, Aquiles debe cubrir infinitos trayectos para alcanzar a la tortuga. Por lo tanto, Aquiles deberá cubrir una distancia infinita, para lo cual necesitará un tiempo infinito. De tal manera que el desgraciado Aquiles nunca alcanzará a la tortuga.

Aquiles y la Tortuga
Aquiles y la Tortuga

Bibliografía y Recursos Web
Gómez Espelosín,F.J.:Introducción a la Grecia Antigua.Alianza,Madrid 1998.
López Melero,R.:Así Vivieron en la Antigua Grecia.Anaya,Madrid 2009.
Reale,G. Antiseri,D.:Historia del pensamiento filosófico y científico vol.1.Herder, Barcelona 2008.
http://catedu.es/matematicas_mundo/HISTORIA/historia.htm
https://es.wikipedia.org/wiki/Zen%C3%B3n_de_Elea#/media/
http://apuntesdefilosofa.blogspot.com.es/2008/02/las-paradojas-de-zenn.html

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