Artículo de Mª. Carmen Berrocal Caparrós, José Pérez Ballester y Francisco Fernández Matallana.

El anfiteatro ha sido un edificio presente en la ciudad de Cartagena a lo largo de toda su historia, siendo conocido desde antiguo. Tras su abandono, las estructuras de carácter monumental quedaron visibles durante siglos, motivando numerosas referencias escritas y gráficas hasta que en el año 1852 la edificación romana quedó totalmente sepultada por la construcción de la plaza de toros.

Sin embargo, será en la segunda mitad del siglo XIX cuando se lleven a cabo los dos proyectos más determinantes para el anfiteatro y su entorno: la construcción de la plaza de toros en el año 1854 que lo ocultará definitivamente; y la apertura de la calle Gisbert (1878-1893) que divide en dos la ladera este del cerro de la Concepción descontextualizando el entorno original y adquiriendo el conjunto su aspecto actual.

Plaza de Toros - Anfiteatro de Cartagena
Plaza de Toros – Anfiteatro de Cartagena

A partir de este momento la plaza, de propiedad privada, entrará en un proceso imparable de decadencia acelerado por el abandono del edificio y la aluminosis de las estructuras. Fue adquirida por el Ayuntamiento de la ciudad a finales de los años 90, iniciándose una nueva etapa en la recuperación del anfiteatro romano.

Restos excavados del Anfiteatro
Restos excavados del Anfiteatro

En el año 2009, se aprueba por las administraciones públicas un proyecto que pretendía la excavación íntegra del anfiteatro y su puesta en valor, así como la conservación del volumen cilíndrico de la plaza de toros y la construcción de un museo adjunto. La coincidencia con la crisis económica actual, ha reducido las actuaciones arqueológicas al mínimo, aun así los resultados obtenidos en dos breves campañas en 2010 y 2011, que presentamos, hacen prever un futuro más favorable a la investigación y recuperación del monumento.

Todo el proceso ha estado acompañado durante estos últimos años, por la realización de más de una veintena de publicaciones científicas sobre el anfiteatro romano de Cartagena.

Para leer el artículo completo aquí te dejamos el enlace,

El Anfiteatro Romano de Cartagena

3 Comentarios

  1. Como siempre, un estupendo y riguroso artículo de la gran profesora Mª Carmen Berrocal, a la que los amantes de la historia y la arqueología, tanto le debemos. Pronto otro artículo. ¡¡Gracias!!

  2. […] El Anfiteatro Romano de Cartagena, construido en el siglo I d.C. y enterrado por el paso de dos mil años a unos nueve metros de profundidad, será rescatado del olvido por un proyecto que ha comenzado a tomar forma este otoño. El equipo encargado de ello, formado por María del Carmen Berrocal, José Pérez Ballester y Francisco Fernández Matallana, ha preparado un plan de excavaciones al que seguirá, si todo va bien, uno más ambicioso para poner al descubierto todos sus rincones y, si la autoridad cultural lo permite, acondicionarlo como un auditorio para 10.000 espectadores, aunque sea con gradas móviles. Enterrado debajo del antiguo coso taurino José Ortega Cano, del que se conserva el 90% de los muros exteriores, pero no el albero ni las gradas, que fueron demolidas porque amenazaban ruina. Tampoco existe ya la parte de la pared perimetral bajo la que se descubrió el pórtico del Anfiteatro. […]

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