Los primeros granjeros en un nuevo amanecer.puesta de sol en Jericó

Situado en el valle del Jordán, en la ribera occidental del río, a unos 8 Km. de la costa septentrional del mar Muerto, y a 27 Km. de Jerusalén, en la parte inferior que conduce a la montañosa meseta de Judá, Jericó era conocida como la ciudad de las palmeras. La primera mención en las Escrituras se da en relación al campamento de los israelitas en Sitim. La situación de Jericó, ciudad muy fortificada y estrategicamente dominaba el bajo Jordán y los pasos que llevaban a los montes occidentales, la antigua ciudad se hallaba junto a un manantial de agua permanente, era un campamento de cazadores y recolectores de alimentos, encuadrados en la cultura Natufiense, hacia el año 9000 a.C.mapa de Jericó

En la década de los cincuenta, una nueva expedición inglesa, dirigida por  Dra. Kathleen M. Kenyon que vuelve a Jericó  utilizando técnicas como el método del carbono 14 para los restos orgánicos, pudo establecer  la estratigrafía completa de Jericó y su datación. Los resultados de la excavación de Jericó son los del Neolítico precerámico, apareciendo dos culturas que se suceden. La más antigua, Neolítico precerámico A, es un desarrollo del Natufiense inferior, con un estadio intermedio de dicha cultura en la que se han hallado todos los elementos de una próspera ciudad, con muro de defensa; una torre de mampostería conservada en 9 m. de altura; las casas de plano circular o elíptico agrupadas en barrios, bien estucadas en su interior y con restos de ajuar (vasijas y esteras). La ciudad ocupaba unas cuatro hectáreas y debía de albergar unos 2.000 habitantes. Hay indicios de comercio con regiones incluso lejanas, como Anatolia.Torre-Jericó

 Estos restos ocupan tres estratos y corresponden a los años 7000 a 6500 a.C.  Debajo de ellos se halla el Preneolítico, evolución del Natufiense: un pequeño poblado que ha dejado sólo fondos de cabañas y utillaje lítico y óseo.

El Neolítico precerámico B es distinto en técnica arquitectónica y en el trabajo de la piedra: cultura tahuniense, neolítico típico de Palestina. Al conquistar Jericó, los tahunienses repueblan la ciudad, más tarde la rodearon de muros, casi ciclópeos, que en gran parte de su altura eran de contención de los escombros anteriores. Las casas son de planta rectangular y construidas con adobes de distinta forma que en la cultura anterior. Amontonados con otros detritos fueron descubiertos los cráneos de Jericó, calaveras en las que con arcilla, se ha modelado con tal habilidad la parte de carne desaparecida por la descomposición que son verdaderos retratos. El pelo y los bigotes o barbas son pintados, mientras los ojos se representan mediante conchas o guijarros.craneo de jericó

Tanto en este periodo como en el anterior, la densidad de población obliga a pensar que se utilizaba la abundancia de agua para regar gran parte del actual oasis y proveerse de alimentos. Casi no hay restos de Calcolítico, como del Neolítico cerámico. El Bronce antiguo, 3000-2200 a.C., es la Edad de Oro de Jericó. Sus murallas fueron bien planeadas y reconstruidas a medida que las circunstancias lo requerían.

Se han identificado 17 fases de restauración o reconstrucción. Tanto los planos de las casas como su utillaje indican que hay una sucesión de dos culturas dentro de este periodo. El intermedio Bronce antiguo y Bronce medio, 2200-1800 a.C. En Jericó hay numerosas tumbas de dicha época, pero no hay ciudad propiamente dicha hasta el final del periodo. Por la presencia de cerámica y fondos de cabañas, se deduce que los nuevos habitantes eran nómadas en vías de sedentarización; sus primeras construcciones atestiguan su ignorancia de la arquitectura y su independencia respecto a los antiguos pobladores, la Dra. Kenyon cree que se trata de los amorreos. En el Bronce medio, 1800-1550 a.C., vuelve a florecer Jericó como ciudad amurallada con las nuevas técnicas atribuidas a los Hiscos: muros precedidos de «glacis», etc.

batalla de JericóLa ciudad fue seguramente destruida por los faraones de la XVIII dinastía de Egipto, hacia 1580 a.C. Del Bronce reciente, 1550-1200 a.C., los vestigios hallados son minúsculos: el célebre «palacio medio» de Garstang y  pavimento descubierto por la Dra. Kenyon. En vista de ello, esta última piensa que pudo haber un lavado de las ruinas durante su largo abandono, al no ser fortificada la ciudad de esta época y permanecer sin reconstruir hasta el Hierro II, hacia el siglo VIII a.C.

En conclusión, la importancia de Jericó en el periodo Neolítico es doble, por un lado fue el primer yacimiento en el que se identificó una secuencia Neolítica detallada y se pudo fijar una terminología básica del periodo neolítico (en la actualidad modificada). Por otro lado por la metodología usada por la Dra. Kenyon, ya que en las excavaciones se centró en secciones muy profundas, pudiendo de esta manera datar las diferentes unidades arqueológicas, lo que nos indica los inicios de las formas de vida sedentaria.

Bibliografía y recursos web
The World Encyclopedia of Archaeology. Gisela Ripoll. Editorial Blume, Barcelona 2009.
Atlas Historico de la Arqueología. Nick Constable. Editorial Edimat, Madrid 2002.
Atlas de las Grandes Culturas. Margaret Oliphant. Editorial Debate, Madrid 1992.
http://www.apacma.wordpress.com
http://www.victoriadelaluzsazo.blogspot.com
http://www.lacienciaysusdemonios.com
http://www.lugaresbiblicos.com/revised/images/Jericho

 

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