Nicolás Maquiavelo
Nicolás Maquiavelo

Presentación
El Príncipe es un libro que podemos catalogar de didáctico, un ensayo sobre política, donde el autor nos muestra su parecer de como debe un príncipe gobernar su Estado. Es un texto original de Nicolás Maquiavelo (1469 – 1527). Maquiavelo, perteneciente a una familia antigua y noble de Florencia, nace y muere en esta ciudad, donde llega a desarrollar cargos de importancia, tales como el de secretario de la cancillería durante los periodos en que Florencia fue una República. Gran conocedor de los entresijos de la política gracias a su labor como diplomático y embajador, y notable humanista, en 1513 redacta este libro, sin duda su obra más trascendente.

Lorenzo II de Medici - Obra de Rafael
Lorenzo II de Medici – Obra de Rafael

Introducción

El título es una referencia clara y explícita del tema que a continuación será tratado en el libro: el príncipe, en tanto este es gobernador de un territorio que se rige por sus designios. Escrito el libro en 1513, añadió Maquiavelo en 1516 una dedicatoria a Lorenzo de Medicis ,Lorenzo II (1492–1519),-no confundir con Lorenzo El Magnifico (1449 – 1492)-, a quien dedica, pues, la obra. Si bien la primera publicación de que tenemos constancia es de 1532, años después de Maquiavelo , sabemos que este se la habría hecho llegar a Lorenzo de Medicis, quien a su vez la hizo llegar a su tío el Papa León X (1475-1521). Quizás quisiera Maquiavelo conciliarse con los Medicis, quienes le habían expulsado de su cargo y condenado al destierro, siendo posteriormente perdonado al no demostrarse delito alguno; aun así, la obra tiene un receptor universal y, siempre y cuando, claro está, éste tenga la condición de príncipe o similar.

César Borgia
César Borgia

Dedicado a un joven príncipe, como lo era Lorenzo, Maquiavelo toma como referencia para su obra la ciudad de Roma, modelo para Maquiavelo de la fuerza, la valentía, la política y la milicia, y junto a la misma, el proceder de personajes como, y en primer lugar sin duda, César Borgia (1475-1507), hijo de Alejandro VI (1431-1503), y otros como los reyes Fernando el católico(1468-1516) y Luis XII(1462-1515).

A la experiencia propia de su formación y trabajo como diplomático, secretario y embajador al servicio de Florencia, y de su estancia en Roma y Urbino, entre otras; del ejemplo tomado en estadistas como los anteriores; se añade también de importancia en El Príncipe, la influencia de autores clásicos, en especial historiadores, como Tito Livio y Tácito, y de, según algunos historiadores, la obra Defensor pacis, de Masilio de Padua (h. 1290-1342), como obra precursora del pensamiento político de Maquiavelo.

Es, por tanto, la conjunción de todos estos elementos, la que nos ofrece una obra en la que, mediante numerosos ejemplos históricos detallados por el autor y referencias constantes a las formas de actuación -tanto de dirigentes en un pasado lejano, pero también más cercano, incluso paralelo a la realidad de sus días-, se describe de forma minuciosa, directa y dotada de un evidente pragmatismo, la manera en que un príncipe ha de hacerse con el poder y mantenerse en él, aludiendo a todas las posibles maneras en que este puede alcanzarse y desarrollarse –y también perderse-.

Contenido
El libro se estructura en un total de 26 capítulos. En los cuatro primeros se habla de las clases de principados, como estos pueden ser de distintos tipos (hereditarios o mixtos). El acceso a ellos por herencia hará más sencillo su gobierno, pues no habrá de imponerse por la fuerza u otro factor del que no sea completamente independiente y gozará del beneplácito del pueblo, factor este último fundamental, mientras que en los mixtos perpetuarse será más complicado pues habrá de ganarse el príncipe el derecho y reconocimiento que no tenía asegurado para poder así afianzarse.

Florencia a finales de la Edad Media
Florencia a finales de la Edad Media

En los capítulos que continúan, del V al VIII, habla Maquiavelo de como debe gobernarse el Estado según la condición previa a la adquisición del mismo y su modo de conquista o acceso al poder. Las ideas son claras: deben ser respetadas las leyes y costumbres del pueblo para granjearnos su apoyo; a ser posible, si el Estado ha de ser conquistado, que este sea con un ejército propio y sin la colaboración de otros; llegado al poder eliminar toda posible resistencia y germen de futuras venganzas, si se toma un estado por la fuerza habremos de librarnos de poderosos enemigos y futuras generaciones; tener muy en cuenta que hay que actuar con firmeza y a la vez nobleza, la iniquidad y la maldad serán un adversario que más pronto que tarde hará insostenible el gobierno; y por último rodearse de gente fiel y poderosa que responda a nuestra causa otorgándoles grandes beneficios, es decir, tratas bien a los nobles y fuertes para que no sean nuestros enemigos y se hallen satisfechos.

El Príncipe - Portada de 1550
El Príncipe – Portada de 1550

Entre los capítulos IX y XIV, continúa la cuestión del gobierno de los Estados diferenciándolos entre civiles y eclesiásticos, donde las motivaciones de estos últimos por ser religiosas son diferentes y más sencillas que los primeros, donde deberá atenderse al modo de acceso al poder y la conservación del mismo, siendo un punto importante el ejército. Se nos habla de los distintos tipos de ejércitos: propios, mercenarios y auxiliares. Lo deseable que sean propios, serán más fieles, lucharán por un territorio propio y atenderán nuestra causa como la propia; con los mercenarios corremos el riesgo de su propio interés en detrimento del nuestro sino somos su opción más atractiva; mientras que con los auxiliares el peligro es elevado, el común acuerdo podría romperse y volverse en nuestra contra perdiendo cuanto hemos ganado. Así, con el ejército redunda Maquiavelo en el hecho primordial de mantener gente fiel y apegada a la tierra, sean nobles, campesinos o ejército, pues lucharán por defender su patria y a su líder.

Estatua de Maquiavelo - Galería Uffizi
Estatua de Maquiavelo – Galería Uffizi

Los capítulos que van del XV al XXI son una descripción de como ha de ser el comportamiento de un príncipe, que cualidades debe tener o adquirir el príncipe, siendo tan importantes estas como el conocimiento de las propias deficiencias, y aprender a explotar ambas sin pretender o creer que se es bueno en todo, lo que cual llevaría al desastre. Debe ser el príncipe ecuánime, saber mantener la distancia, pero a la vez mostrarse cercano; ser fuerte pero no brutal, clemente pero sin descuido. Es muy importante ofrecer una imagen segura, que cause el respeto y la admiración, el propio Maquiavelo no duda en decir cuán importante es esto “todos ven lo que pareces, pero pocos comprenden lo que eres”, así debe obrar el Príncipe, sin olvidar, que a veces tendrá que actuar de modo contrario a lo observado como “bueno”, pues las cualidades de bueno que se atribuyen a un hombre no pocas veces entran en conflicto con las decisiones que deben tomarse para conservar un Estado, y ahí el Príncipe debe actuar, y si su imagen es buena, pocos serán los que se opongan a estas acciones, teniendo a la mayoría de su parte. Con estas premisas nos habla Maquiavelo en el capítulo XX de la necesidad o no de fortalezas, a lo que responde, que necesitará fortalezas quien no esté seguro de su propio reino y pueblo, pues el príncipe que es amado y seguido estará protegido. Por último, para ser amado hay que ser decidido, no hay mantener una postura neutral, y entender en cada momento que postura nos favorece más, aquello de “hacer de zorra y de león”, utilizar astucia o fuerza según convenga, y ser tan “temido como reverenciado”, poniendo como ejemplo al emperador Séptimo Severo, y al papa Alejandro VI.

Santa Maria del Fiore - Florencia
Santa Maria del Fiore – Florencia

Esta misma línea sobre el comportamiento del Príncipe se sigue en los capítulos XXII y XXIII, donde se resalta la importancia de los hombres que han de rodear al Príncipe, pues estos darán imagen del propio Príncipe. Debe saber elegir a aquellos cuya valía y buen juicio estén fuera de duda, preguntarles, escucharlos, y decidir, siempre decidir una vez aconsejado, pero no dejar que decidan otros, y nunca rodearse de aduladores ni charlatanes. El Príncipe pregunta y escucha cuando quiere, no cuando los otros quieren. Así los buenos ministros y consejeros serán aquellos que no ansíen más honores, y el Príncipe los recompensará para mantenerlos a su lado, y así engrandecer su imagen y su poder.

Los tres últimos capítulos podrían resumirse como un corolario que se sigue de todo lo dicho anteriormente. Todos los fallos cometidos por anteriores príncipes, que no actuaron con la prudencia y decisión correcta, tal y como se explica, dieron lugar a la disgregación de Italia en otras manos allá por los comienzos del siglo XVI. La suerte, evidentemente es factor importante, pero lo es, como mucho, igual que el poder de decisión y de actuación del Príncipe, y esa debe ser su preocupación, atendiendo a los devenires y giros del destino para actuar con acierto. Con todo ello hace una exhortación para que repase bien todos los defectos del pasado y los puntos débiles de sus enemigos y se lance el Príncipe hacia la conquista de Italia y quede esta en manos de los italianos.

René Descartes
René Descartes

Conclusiones generales
Descartes sopesó razonadamente la obra y la evaluó por su trascendencia; Hobbes predica enunciados que beben en similitudes con El Príncipe; Hegel destaca apartados como la necesidad de una milicia nacional; y así un largo etcétera. Es evidente la importancia y trascendencia de la obra, que más allá de dejarnos el término de “maquiavélico”, anécdota sobre la que se podría debatir ampliamente, se muestra como un tratado sencillo y pragmático, consecuente con la realidad en que fue escrito y que, sin duda, nos ofrece un gran retrato para observar la intrincada política italiana entre finales del siglo XV y principios del siglo XVI. Es obligado preguntarse por las actitudes propias y actitudes que uno sigue en su vida tras leerlo, y nos habla con toda claridad de como la Historia nos aporta una experiencia de la que podemos sacar provecho sin tener que exponernos a adquirirla por medio de amargas derrotas.

Documental sobre el Príncipe de Maquivelo

Bibliografía y Recursos Web
– Nicolás Maquivelo. El Príncipe. Alianza Editorial. Madrid 1995.
– Casado Quintanilla, Blas; Andreu Pintado, Javier; Guiral Pelegrín, Carmen; Quesada López, José Manuel, “Tendencias historiográficas actuales I”. Uned, Madrid 2012.
– Reale, Giovanni – Antiseri, Dario, “Historia del pensamiento filosófico y científico. Antigüedad y Edad Media”. Herder. 2008.
– Sánchez Meca, Diego “Historia de la filosofía moderna y contemporánea”. Dykinson, 2011
https://commons.wikimedia.org
https://es.wikisource.org/wiki/El_Príncipe
https://es.wikisource.org/wiki/El_Príncipe
https://youtube.com

1 Comentario

  1. Un articulo muy completo con mucha información sobre este gran personaje que cambió la forma de hacer política y a mi para realizar el trabajo que tengo que presentar.

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