La transición entre el Calcolítico con la Edad del Bronce

El cerro de las Víboras se encuentra situado en un terreno perteneciente a Moratalla, que tiene dos fases de ocupación, convirtiéndose en un centro de transición entre la época Calcolítica y de la Edad del Bronce. Siendo un enclave de primera magnitud del II milenio a.C, según afirmaba el Catedrático de Prehistoria, Jorge Eiroa.

Entorno donde se encuentra el Cerro
Entorno donde se encuentra el Cerro

En lo referente a su emplazamiento se encuentra situado en el nordeste de la Región de Murcia dominando un promontorio natural sobre una vaguada, en la frontera entre Castilla La Mancha y Albacete. Reuniendo a la cultura del Argar y del Bronce manchego, llamado de las Botellas y las Moras. Algunos autores han definido a Bagil como un enclave fronterizo, dada su importancia territorial.

En lo referente a su fase de ocupación la época Calcolítica del yacimiento aparece representada por la cultura de los Millares, que abandona el territorio, siendo algo nunca antes ocurrido.

La estratigrafía es muy uniforme, en la que podemos encontrar en los niveles superiores labores de labranza, de la Edad del Bronce Antiguo y Medio, y bajo ella se encuentra la roca base del Cabezo. Entre los campos de Azuza y de San Juan se desarrolló un poblamiento con la presencia de un edificio circular central, que posiblemente fuese controlado por una sociedad jerarca en el que fueron encontrados  restos de grano y cereal, y con tipologías de enterramiento argáricas, anexada a la planta de la edificación.

La economía además de ser puramente campesino cerealística, se basaba en el consumo de ovicápridos y caballos. Y fueron encontrados un total de sesenta molinos de mano y vasijas con cereal carbonizado que son ejemplo de una economía intensiva.

Espada recta del Bronce en Bagil
Espada recta del Bronce en Bagil

Sus talleres metalúrgicos locales eran bastante eficaces, elaborando puñales, botones de perforación en V campaniformes, moldes de fundición con escoplo biselado, y colgantes de marfil que fueron publicados por el Instituto Arqueológico Alemán.

Se hizo un estudio de la espada de Bagil en cuyo extremo conserva parte de madera de pino de albar que fue sometida a análisis de rayos X y que según una reconstrucción su empuñadura sería de oro, similar a la espada de Guadalajara.

Algunos de los objetos que podemos encontrar en la exposición del MAM son: punzones de lezna empleados para trabajos de cuero, escoplos, sierras de bronce y de sílex, diademas, anillos, pulseras, puntas pseudo palmela, y colgantes con rozaduras, símbolo de haber sido usados durante un largo periodo de tiempo. Se cree que pudieron llegar a tener su propio abastecimiento minero, puesto que se han analizado los restos de plomo, cobre y bronce, incluso han sido encontrados un mineral de misma procedencia. Por lo que se tuvieron que realizar siguiendo una misma línea de abastecimiento minero. Pero muchos otros herramentales eran fruto del intercambio entre otros pueblos.

Útiles encontrados en el yacimiento
Útiles encontrados en el yacimiento

En los aspectos referentes al carácter ideológico destaca como edificación más importante un sepulcro megalítico, que apareció muy cerca de otros de menor tamaño, conformando una gran necrópolis.

Las personas encontradas en las tumbas estudiadas a partir del análisis paleontológico nos da la presencia de una niña de entre 8 y 9 años en una de las tumbas. En otras necrópolis aparecieron adultos, un guerrero y enterramientos seniles. Todos presentan patologías generales del sureste español, según matizaba el Dr. Eiroa: presencia de criba orbital por deficiencia de nutrición, artrosis, artritis, mayor en mujeres que en hombres. Traumatismos, como el individuo que apareció en la tumba 6, que posiblemente murió por un traumatismo craneoencefálico. Problemas dentales, gingivitis, tuberculosis ósea. y sobre todo deficiencias alimentarias.

Nos vamos a encontrar todo tipo de enterramientos, desde grandes fosas hasta pequeñas tumbas de neonatos, o tumbas con  cerámicas y armas.

El caso más paradigmático es el de la tumba del guerrero, que va a ser reproducida para situarla en la sala de arqueología de la muerte. En ella aparece el guerrero sujetando su espada, mitad de su cuerpo inserto en un pizoi, y el resto en una fosa pétrea de gran detalle, junto a restos de semillas y fuego.

Gracias a las tumbas se consiguió datar muchos de los objetos, apuntaba el conferenciante. Según las muestras más recientes de restos encontrados estaríamos hablando del 1630 a.c, llegando al 2340 a.c como resto más antiguo, de época calcolítica. Mostrando en unas imágenes el director de la excavación como los intervalos temporales eran muy similares entre las fechas calibradas y estándar.

Objetos expuestos en el Museo Arqueológico de Murcia
Objetos expuestos en el Museo Arqueológico de Murcia

Sin duda el cerro de Bajil es un proyecto ambicioso, en el que se ha obtenido una clara información de como un pueblo pudo llegar a tener distintas fases de ocupación, que se fueron sucediendo en el tiempo. Lo que nos da a suponer que dada la posición geográfica del territorio entre una vaguada con muralla estuvo expuesto a posibles ataques enemigos. Como bien reaccionó Eiroa a una pregunta de uno de los asistentes ante el deseo de musealización del yacimiento, es necesario invertir en este complejo arqueológico,
posiblemente no menos importante que la Bastida, para obtener más información de la que se conoce. Según Eiroa los proyectos de excavación se han realizado con una décima parte de los que llegaron a disponer los miembros de la excavación de la Universidad Autónoma de Barcelona, dirigidos por Vicente Llul, siendo muy costosa y solo absolutamente necesaria la toma de muestras por radiocarbono, dada la gran cantidad de restos hallados.

Uno de los aspectos sin duda que más impacta a un arqueólogo es cuando se ve obligado a enterrar algo que ha sido descubierto por él dada la falta de recursos económicos para ello y la necesidad de priorizar en su tiempo.

Sin embargo dejando a un lado las adversidades, este proyecto de más de diez años puede aportar su granito de arena a la visión calcolítica de la Región de Murcia, e interesar a futuros arqueólogos de la sala en la labor de seguir descubriendo y conociendo el origen de este emplazamiento del que queda mucho por saber, y del que no me cabría la menor duda, surgiesen nuevas áreas de enterramiento singulares de estas sociedades fortificadas.

Publicado por Mario Lorente, estudiante de grado en Historia de la Universidad de Murcia.

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